UN OASIS EN LA CIUDAD

¿Qué significa, para nosotras, mantener nuestro espacio en la ciudad vieja?

Significa recibir gente de todo el mundo, hablar distintos idiomas, vestir “descontraído”, trabajar los sábados de tarde, ser una ventana genuina y de referencia para los turistas que vienen y los locales que quieren mostrar, con orgullo, lo creativo y auténtico de nuestra propuesta; es generar un ambiente ameno y relajado a través de la música y nuestra cuidada atención; comer rico y sano; conocer personas muy interesantes que nos cuentan parte de sus vidas con la complicidad propia de los amigos.

 

Significa comenzar amistades que nos llevan a otros países, compartir bodas, cumpleaños; conocer costumbres de otras partes, visitar los hogares, de aquí y de allá, de nuestro clientes y amigos; recibir postales y listas de música especialmente escritas o creadas para nosotras.

Significa fotografiar sonrisas, envolver regalos, mandar mensajes y encomiendas que viajan a través de kilómetros a otros espacios. Significa charlar en inglés con una esposa rusa que, con su bebé en brazos, elige lanas a través de una videollamada en el celular de su marido. Significa recibir las cámaras de TV5, y tímidamente hablar en francés, para explicar para qué estamos aquí y el porqué de nuestras elecciones en lo que ofrecemos. Significa viajar al interior de nuestro País con un cliente brasilero para mostrarle el taller y conocer a los artistas de las más de 30 obras que adquirió con nosotros. Significa compartir recetas y trucos culinarios. Significa abrir un mapa y mostrar los mejores lugares para conocer en Montevideo, la costa o el interior del País, hablar del tango, el candombe y las llamadas, de la murga o de la milonga de Zitarrosa. Significa hablar de nuestra arquitectura, del teatro, del fútbol o del campo. Significa explicar porqué somos un País laico, quiénes fueron Batlle y Ordoñez, José Pedro Varela, Joaquín Torres García o Delmira Agustini, entre muchos otros.

 

Significa ubicar a nuestro país en el mapamundi, explicar nuestras diferencias y similitudes, con los vecinos. La historia que nos une y la que nos separa.

Significa escuchar lo que se dice con la voz y con la mirada. Significa ser respetuosos con el que viene a mostrarnos sus creaciones, el que confía en nosotras y nos las deja, y con aquel que las elige y se las lleva. Significa creer en nuestro trabajo, honrarlo cada día y entregarlo con la mejor sonrisa.

Significa escuchar a una chica alemana -que nos visitó cada tarde de la semana que estuvo en Montevideo- decirnos, en su español recién estrenado:

Este lugar es un oasis, quiero venir siempre.

Y es así, el bullicio de la calle se desvanece en este lugar íntimo y protegido, espacio y tiempo de encuentro con uno mismo.

Rossana Demarco Berois

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